19 mayo, 2016

Áreas Protegidas

Las áreas protegidas como estrategia de conservación in situ trae importantes beneficios al territorio en materia de servicios ambientales, bancos genéticos, función reguladora de ecosistemas, aprovisionamiento del recurso hídrico y fijación de CO2. En CORFOPAL consideramos que la declaratoria de áreas protegidas  se convierten en una herramienta de planificación y gestión, en donde se establece claramente una zonificación con usos permitidos y prohibidos coherentes con los objetivos de conservación, un plan de acción y una estrategia financiera, todo ello enfocado a la mitigación y reducción de las presiones o amenazas al ecosistema y a sus valores objeto de conservación, que permitirán a su vez contar con acciones que aporten a la restauración y preservación del ecosistema, a la prestación de servicios ecosistémicos principalmente el sistema de regulación edáfica, con su consecuente mitigación de los procesos de erosión que actualmente acontece en el territorio, así como los procesos de sedimentación sobre la cuenca del río Dagua con influencia directa sobre la Bahía de Buenaventura.

Actualmente existe un amplio abanico de categorías que pueden ser utilizadas en el proceso de definición de áreas protegidas regionales y municipales, algunas de ellas han tenido una mayor acogida que otras. Esta línea estratégica busca el establecimiento de diversas categorías, en conjunto con las competencias de las autoridades asociadas a cada una de ellas y la comunidad rural.

Ecosistema Altoandino_Foto Andres Quintero